El viernes llegué en tren a Torrelavega, me estaba esperando Ricardo y nos fuimos a visitar Comillas, que pueblo tan bonito. Visitamos EL CAPRICHO DE GAUDÍ, si vais por Comillas os recomiendo que no lo dejéis de visitar. EL CAPRICHO DE GAUDÍ fué una casa de veraneo que Máximo Díaz de Quijano (indiano enriquecido en América) le encargó al arquitecto en 1883.
Después de la visita a Comillas nos fuimos al hotel en Arenas de Cabrales, que pueblo más bonito y de paisaje Los Picos de Europa como protagonistas, cenamos de picoteo y al día siguiente temprano nos fuimos a Poncebos desde allí hay varias rutas del río Cares nosotros elegimos la de Caín, que está a tres horas de Poncebos. Desde el primer momento un buen ambiente, nos acompañó el buen tiempo. Los tres primeros kilómetros fueron duros ( son 12 de ida y otros 12 de vuelta) porque había que subir montaña y el terreno era incómodo por la piedras, pero una vez que subes esos tres kilómetros empieza el paraíso. No tengo palabras para describir el paisaje, el río Cares, su sonido, la vegetación y la fauna. Las cabras nos acompañaban en todo momento, se dejan hacer fotos con los visitantes. Es increíble!!!!. La duración de la ruta es de 6 horas (ida y vuelta) pero mereció la pena y no fue difícil. Al llegar al hotel una ducha, un poco de descanso y una buena cena en la que los protagonistas son el queso de cabrales y la sidra natural.
Esta mañana unas compras para hacer una fabada cualquier fin de semana de otoño y unos quesos. El viaje de vuelta ha resultado cómodo. Vuelvo con las pilar cargadas y con ganas de volver a repetir un fin de semana así pero a otra ciudad española. En otoño-invierno me gusta viajar por el norte de España y Castilla-León.
Hast pronto.
Hasta pronto!!

