La iniciamos desde la misma puerta de la catedral de San Salvador. Por la ladera del Naranco nos encontramos con el primer pueblo, San Lázaro seguido por Santa María de Loriana, después por el puente de los gallegos, cruzando el río Nora hasta alcanzar el alto del Escamplero. Descendemos el valle del río Nalón hasta Premoño, nos paramos para ver la capilla de Santa Ana, continuamos hasta el caserío de Paladín, allí se conserva un mesón del siglo XVI, pasamos una pasarela salvando el arroyo de La Xana, por la ribera del Nalón llegamos a Peñaflor con su iglesia de San Juan, un poco más adelante ya llegamos a Grao.
En general el Camino no ha sido muy duro, nos esperan etapas peores, nos han caído unas cuantas gotas. Estuvimos alojados en el hotel restaurante auto-bar nada acogedor, Celsa, la dueña, empeñada en que cenáramos y desayunáramos en su casa. No me gustó nada. A ver mañana lo que nos espera. Buen Camino peregrino
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